27 de agosto de 2026

CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA (1). CARTA DIARIA DEL LIBRERO DE URROZ. AGOSTO DE 2026

CARTA DIARIA DEL LIBRERO DE URROZ


LUNES, 10 DE AGOSTO
Una biblioteca en tiempos de la IA

Le estoy dando vueltas a lo de la IA y a su relación con el mundo del libro.
Después de leer la profunda entrevista en forma de libro que Javier Urcelay ha realizado a ChatGPT para contarnos qué es lo que YA está pasando,
  • Urcelay, J. (2026). Cómo la Inteligencia Artificial cambiará nuestras vidas. El mundo que viene. Autoedición Amazon.
me ha dado por explorar los orígenes de esta revolución. He husmeado para ello entre las páginas de algunos libros "prehistóricos" como:
  • Gerwin, Robert. (1967). Autómatas inteligentes. Del viejo robot al cerebro electrónico. Ed. Daimon.
ó
  • Vöss. (1985). Introducción a la Inteligencia Artificial. Un libro de Data Becker. Ed. Ferre Moret.
Ahora mismo tengo entre manos otra joya:
  • Castelfranchi, Yurij y Stock, Oliviero (2002). Máquinas como nosotros. El desafío de la inteligencia artificial. Acento,
cuya lectura me deja preguntas inquietantes (que eso es lo que hacen los buenos libros):
¿Qué relación ha habido, hay y habrá en el futuro entre los libros y la IA?
¿Se contentará la IA con ser la bibliotecaria perfecta o acabará siendo el peor de los bibliófagos?
¿Cuáles son las razones por las que será crítico para la humanidad preservar los libros tal como los hemos conocido hasta ahora?
... y también algunas certezas, como la de que todos los libros anteriores a 2022 eran libros humanos y los de ahora no se sabe.
Y otra: que de forma insospechada y misteriosa, los libros ya no son un fetiche cultural sino algo inexplicablemente valioso: un alimento de primera necesidad por el que vamos a tener que pelear con la industria de la IA. 

MARTES, 11 DE AGOSTO
Hasta 2022 los libros eran humanos

Decíamos ayer que los libros impresos antes de 2022 son plenamente humanos. Dato importante a favor de los libros viejos y antiguos.
Como la ropa pret-a-porter los libros se fabrican desde los tiempos de Gutemberg por tallas y en grandes cantidades, sí, pero hasta ahora (hasta hace unos cuatro años) teníamos la seguridad de que habían sido ideados y escritos por personas de carne y hueso.
Todos ellos
-salvo quizás los de Corín Tellado o los de Marcial Lafuente-
eran fruto de un proceso de pura artesanía intelectual en el que lo industrial se limitaba a los aspectos físicos del volumen.
Ahora no.
¿Qué pasa y qué va a pasar con los libros de ahora mismo?
Pues que los libros de ahora, muchos de ellos, en todo o en parte, ha sido gestados por la IA.
Y la IA, cuando se lee a sí misma, acaba provocando lo que se llama colapso del modelo.
Como cuando usas el mismo aceite para fritos y refritos.
Fuera de las pantallas, ahí es donde estará ese aceite nuevo y cada vez más valioso.
No en el internet de las cosas sino en la realidad de las cosas.
Y también en los libros viejos y antiguos.


MIÉRCOLES, 12 DE AGOSTO
No se nada sobre eclipses pero tengo una biblioteca

Hoy es el día del eclipse, un buen día para jugar a los astrónomos.
Como cuando -¡Ay!- toca terremoto y todos queremos ser un poquito sismólogos, y bomberos, y rescatistas.
Todos llevamos dentro un tertuliano que aspira a salir al exterior para aportar su originalísimo punto de vista. La cuestión es que antes, o sea, anteayer, los todólogos solían ser gente leída.
En aquella época los creadores de contenido se llamaban Sócrates, Shakespeare, Gracián, Descartes o Chesterton. Ahora son divulgadores de divulgadores que nos hacen resúmenes de los resúmenes, chuletillas para pasar el examen. Y eso no es serio.
Así que al final, cuando toca ejercer de todólogo, se va notando cada vez más una brecha entre los que dicen "he leído que..." y los que simplemente retuitean.
Si tuvieras una gran biblioteca en casa, esa biblioteca con la que sueñas, no se si serías un buen todólogo, pero al menos en tus temas favoritos estarías muy, muy, por encima de la media.


JUEVES, 13 DE AGOSTO
"A los habitantes de Casa Melchor"

Cada vez que viene alguien a presentar un título en nuestra casa la dedicatoria que le pido en el libro que nos deja no es para mí sino para "los habitantes de Casa Melchor".

A los libros hay que tratarlos como a los muebles o a los electrodomésticos

o, mejor aún, como a los armarios empotrados o las chimeneas. Esas cosas que se instalan un día y ya nunca se van.

Hay libros personales y bastante personales, no lo niego, pero,

en mi muy discutible opinión,

superar esa fase más infantil que podríamos llamar de coleccionismo egocéntrico es algo, simplemente, liberador.

Una buena biblioteca personal tiene mucho mérito.

Más aún lo tiene crear una biblioteca familiar.

Pero para mí la biblioteca ideal, en las civilizaciones sedentarias, sería "la de la casa".

Que es la tuya, y la de tu familia, y la de los ancestros y la de los que vendrán.



VIERNES, 14 DE AGOSTO
El mejor ex-libris

El mejor ex-libris que conozco es el que reza "Este libro sirve a... ".

Se mire como se mire ese es el punto de vista correcto.

Los libros, a nada que hayan sido fabricados con un poco de cariño, duran más que la gente, así que esos sellos y etiquetas ampulosas que dicen que este libro "pertenece a Fulanito de Tal" son, en el mejor de los casos, inciertos.

Los libros no nos pertenecen.

El mundo moderno se fundamenta, entre otras cosas, en una visión exagerada del concepto de propiedad privada. Y así nos va.

Porque tú puedes leer un libro como si fuera una carta personal, pero no lo es.

Y si no lo es no tienes un derecho absoluto ni exclusivo ni excluyente. Los libros están a nuestro servicio y cumplen su misión sirviendo.

Así que a no ser que estés planeando para el fin de tus días que ardan tus despojos, junto con tus libros, en un funeral vikingo, sé un poco más desprendido y piensa, de vez en cuando...

qué pasará con ellos cuando no te los lleves al otro barrio.



LUNES, 17 DE AGOSTO
Grandes bibliotecas y bibliotecas extensas

Dicen que el saber no ocupa lugar.

Es la típica frase que tarde o temprano siempre se me escapa cada vez que hago un viaje a por libros, o cuando me dedico a montar o a desmontar una feria.

Los libros ocupan, y pesan.

No se hacen ustedes a la idea de lo contentos que nos ponemos los libreros cada vez que vendemos un libro grande.

Da igual que sea malo, barato o infame.

Si era grande ha sido una buena venta. Porque el espacio que deja un mamotreto es lo más precioso en una librería de viejo.

Dicho esto, el tamaño de una biblioteca ¿importa tanto como parece?

¿es mejor una biblioteca cuanto más extensa?

La respuesta parece obvia, porque todos, al menos todos los libreros, hemos visto grandes bibliotecas pequeñitas y enormes bibliotecas mediocres.

El número de estanterías, a menudo lo que revela es una de estas tres cosas:

o la edad del bibliófilo,

o las cifras de su cuenta corriente,

o una señalada ambición y amor propio.

A la hora de construir tu gran biblioteca no pienses -demasiado- en hasta dónde llegará.

Disfruta de cada paso, de cada balda y ya se verá.



MARTES, 18 DE AGOSTO
El placer de encontrar tus libros cuando los necesitas

Una conversación de sobremesa con amigos en casa, un tema que surge, un autor que se menciona...

Y llegados a ese punto el placer de levantarse diciendo "un momento", y volver enseguida con un libro en la mano como convidando a la mesa a un poeta muerto. Para resucitar su voz impresa desde otros países, quizás otros siglos.

¿No te gustaría tener una biblioteca así?

¿Cómo será para ello mejor ordenar los libros? ¿Por tamaños? ¿Por temas? ¿Por orden de entrada? ¿Separando los leídos y los no leídos? ¿Por colores?...

La respuesta es que da lo mismo.

¿Quiere eso decir que da igual que estén ordenados que desordenados?

¡No!

Quiere decir que da lo mismo el sistema que se elija. Pero es preciso elegir un sistema.

Y una vez elegido hay que ir a muerte con él.

Porque la única finalidad de ordenar los libros es encontrar ese libro que se necesita en el momento en que se necesita. Nada más.

Olvida cualquier otro criterio, olvida la estética y olvida, por supuesto, el desorden.

El programa "Construye una gran biblioteca" está pensado para eso, para encontrar tus libros cuando los necesites.

Dentro de unos días explicaremos todos los detalles.

Por ahora te diré que empezará el 1 de octubre y que durará tres meses.

Es posible que te interese.



MIÉRCOLES, 19 DE AGOSTO
"Pasemos a la biblioteca..."

¿Crees que hace falta ser un lord inglés para poder pronunciar esa frase? Yo pienso que no. Y tengo la impresión de que estás más cerca de lo que crees de poder decirla con una sonrisa.

Para empezar estás leyendo estos correos y eso, créeme, ya te pone muy por encima de la media.

Mientras tanto no nos engañemos ¿llamarías biblioteca al montón de libros que tienes en casa?

A lo mejor resulta que tu problema es que tienes varias bibliotecas, o demasiados montones, o que la cosa ha crecido tanto que se ha salido de quicio. Aquí el plural importa mucho porque el número de pilas en las que se reúnen nuestros libros, o la cantidad de estancias en las que hay libros, es un primer dato a tener en cuenta para hacer un buen diagnóstico de la situación.

Eso es lo primero de todo que ha de entender un amante compulsivo de los libros. Que la construcción de una gran biblioteca no se podrá lograr sin una buena dosis de realismo.

Quiero a mis libros pero más a la realidad. Una realidad que, conociéndola, nos permitirá poner orden donde hay desorden, propósito donde hay dispersión; y personalidad donde sólo hay manchas borrosas.

Responde a este correo si quieres, cuéntamelo, o si lo prefieres investiga para tu propia información: ¿cuántos libros tienes en casa?


JUEVES, 20 DE AGOSTO
¿Por qué guardamos los libros que ya hemos leído?

En este mundo del usar y tirar, de la explotación utilitarista de las cosas parece que conservar libros ya leídos es ir contracorriente. Y lo es. Pero tengamos en cuenta varias cosas:

No todos los libros que hemos leído están leídos del todo o bien leídos. ¿Cuántas lecturas, en cuántos momentos anímicos distintos, admite un clásico o cualquier otro libro? Y es que los libros, en especial los más literarios, son como un caleidoscopio que se adapta a nuestra edad, gustos y circunstancias cambiantes en el tiempo. La relectura es un arte.

No solo guardamos libros ya leídos. Guardamos aquellos que son libros de consulta o referencia que son para leer a trocitos. Y es que además guardamos libros que no leeremos nunca. Tal vez porque son libros que estamos custodiando para otras personas, para nuestros amigos, hijos o nietos. O por si acaso. Porque intuimos que un día nos podrían ser de gran utilidad.

También guardamos libros por puro placer estético, porque nos gusta su encuadernación, o sus láminas o grabados.

Guardamos otros libros porque llevan anotaciones, firmas, dedicatorias. Porque son parte de nuestra vida, porque fueron regalos recibidos en momentos clave. Porque todos juntos constituyen nuestra auténtica huella de carbono.

¿Y tú, cuál es el libro más raro que conservas?



VIERNES, 21 DE AGOSTO
Nuestros libros, nuestra biografía

Decíamos ayer que nuestros libros son nuestra más auténtica huella de carbono, una peculiar masa de celulosa que ha seguido pacientemente nuestros pasos para contar con detalle nuestra biografía.

Como librero he visto muchas bibliotecas personales y puedo asegurar que si se estudian a fondo los libros que guarda una persona, su disposición, anotaciones, papelitos perdidos y otros extras, se puede llegar a saber de ella más que lo que sabe de sí misma.

Una biblioteca personal guarda regalos que nos hablan de edades, modas y amistades. Libros heredados que cuentan orígenes y ascendencias. Libros infantiles y juveniles que crearon o marcaron vocaciones. Otros libros que recorren, año a año, trabajos, aficiones, viajes e intereses. Sumen a eso todas esas cosas que percibe el ojo del buen librero como el trato dado a los libros, el desgaste mayor o menor de sus páginas, los subrayados y anotaciones, los marcapáginas improvisados, las fotos y flores prensadas en el lugar adecuado. Con apenas unos minutos de observación atenta es posible establecer una perfecta ficha policial del interesado. Nada que no pudieran hacer Holmes, Poirot o Maigret.

Nuestra biblioteca, cuando está viva y cuidada, es para nosotros mismos un espejo biográfico. Una buena biblioteca sirve para muchas cosas pero su mayor utilidad es obedecer a la primera máxima de la filosofía socrática: "Conócete a tí mismo".



LUNES, 24 DE AGOSTO
Elogio del montón de libros

La pila de libros tiene mala prensa, esa es la realidad. De hecho si se les llamara siempre pila podría asociarse a algo tan positivo como una reserva de energía. Se les suele llamar montón. Una pila de libros, especialmente varias pilas de libros, se asocian generalmente a desorden y a acumulación compulsiva. Y sin embargo no tiene por qué. Esa generalización no es justa porque apilar es una honorable forma de almacenamiento de libros que, en determinadas circunstancias, puede ser perfectamente equiparable al clásico depósito vertical de los libros por estanterías.

Al fin y al cabo, desde que se inventó el libro tipo códice (antes de eso los libros iban enrollados) ¿qué es un libro sino una pila de hojas? ¿O qué es una biblia sobre una mesa sino un montón de libros?

Las pilas de libros, ordenadas por ejemplo por temas, o por autores sirven para mostrar de una manera didáctica qué es lo que hay de cada cosa.

Cuando no adquieren una altura desmesurada son más estables que los libros puestos de pie.

Pueden ser un elemento decorativo cuando muestran arriba una bella cubierta y en los laterales algunos cortes dorados o decorados.

Elevándose un poco más pueden tener en ocasiones forma de columna salomónica.

Son también la mejor manera de dejar a la vista los libros pendientes, esos fieles libros que esperan su turno en la mesilla de noche.

Y son, en fin, el método ideal para prensar bellas flores y plantas. Todo son ventajas.

Sirva este elogio del montón de libros para abrir un poco la mente. No digo que sea el método ideal. Sólo digo que podría servir. Y que a la hora de crear una gran biblioteca hemos de atender todas las posibilidades. Sin prejuicios.



MARTES, 25 DE AGOSTO
¿Puede crecer una biblioteca descartando libros?

Sí, una gran biblioteca también se construye quitando libros de la misma. Sé que resulta difícil de explicar esta increíble paradoja pero créame, es posible. El expurgo en la biblioteca es como la poda en el huerto. Claro que, siguiendo con el símil, para que el huerto no se arruine es preciso tener algunos conocimientos sobre qué podar, qué descartar, qué vender, qué regalar o qué trasladar. Y todo esto que vale para los tomates sirve también para los libros.

Antonio es un cliente que ama los libros, hace unos días respondió a una de estas "cartas" y lo explicó -mejor que nadie- de esta forma:

"Con el paso del tiempo, mi biblioteca no solo no ha aumentado, sino que ha sufrido la sangría de las circunstanciales inclemencias de su tiempo (espacio, agobio económico...). Circunstancias todas ellas que en abundantes ocasiones han desencadenado de forma obligatoria en un sano espurgo, y, en otras, en múltiples donaciones generosas y altruistas. Y, aún así, purificándose y dándose, mi biblioteca cada vez es más grande y, a la vez, más antigua y más nueva. ELLA ES LA MEJOR DE MIS BIOGRAFIAS."

¡Cosas misteriosas que tienen las bibliotecas personales!

Por cierto, si quieres que te cuente en qué consiste el programa CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA pincha aquí y agenda una llamada.



MIÉRCOLES, 26 DE AGOSTO
Una gran biblioteca familiar

Todos mis respetos si tu aspiración es la de construir una biblioteca familiar. Eso es algo mucho más complicado que hacerse para uno mismo su propia biblioteca particular.

Decir familia es hablar del paso de las generaciones, de libros heredados, de la transmisión -o no- de los intereses personales. Y también de las complicaciones del día a día, de la "desaparición" de libros y del reparto de los mismos por toda la casa. Y de la invención de todo un conjunto de normas posibles de difícil aplicación.

Es difícil, pero cuando eso se logra, cuando hay en una casa un respeto general por los libros y la conciencia de estar construyendo todos juntos algo más que pequeñas estanterías individualistas es maravilloso. Porque entonces todos ganan y todos crecen.

Está demostrado que el mero hecho de crecer en una casa con libros multiplica las posibilidades de éxito escolar en los niños. Tiene su lógica. Y si eso sucede cuando simplemente HAY libros imaginen qué pasará cuando lo que hay es una verdadera biblioteca familiar.

Si quieres construir una gran biblioteca -particular o familiar- y no sabes por dónde empezar. Si crees que podría interesarte nuestro programa "Contruye Una Gran Biblioteca" agenda una llamada sin compromiso y te lo cuento.


JUEVES, 27 DE AGOSTO
Libros, conversación y tu biblioteca personal


Boletín 129 de Libros con Historia. 27AGO26 

¡Hola, amigos de los libros!

 
Esta tarde comienza el V Curso de Verano de Urroz Villa del Libro
¡Viva lo analógico!
¡Viva lo presencial!
¡Vivan los libros de carne y hueso!
Si no sabes en qué consisten estos cursos de verano aquí tienes el programa completo.
Esto es lo que dice la prensa de nosotros (un ejemplo):
Pero si por lo que sea te viene un poco a desmano venir a Urroz no te preocupes, hay cosas que podemos hacer a distancia como servir libros o ayudarte con tu biblioteca personal o familiar.
La carta diaria del librero de Urroz y el programa Construye una Gran Biblioteca
Los libreros nos dedicamos a vender libros, uno por uno generalmente, así funciona el negocio. Luego cada cual, cada cliente lector hace lo que puede con sus libros. Los leemos, los guardamos, los acumulamos, los ordenamos... ¿y cuándo llegan a formar una verdadera biblioteca?
Llevo toda la vida viendo bibliotecas nacientes y moribundas, amagos de biblioteca y simples amontonamientos de libros y he visto demasiadas veces esa sensación, esa pena, de no tener la biblioteca con la que se sueña, útil, con orden, sentido y criterio, que de gusto enseñar. Para eso escribo mi carta diaria, para aportar consejos, ejemplos y testimonios que ayuden.
Los suscriptores recibirán además información de primera mano sobre el programa CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA que voy a lanzar el 1 de octubre. Un programa de tres meses dedicado específicamente a la construcción de grandes bibliotecas personales o familiares. Tal vez te interese.
Un cordial saludo,
Javier Garisoain,
El librero de Urroz


VIERNES, 28 DE AGOSTO
Tu biblioteca frente al algoritmo

Cada vez dejamos más decisiones en manos de un algoritmo: qué noticia leer, qué película ver, qué canción escuchar o incluso qué libro comprar. No es una buena idea.

Los duendes de internet conocen nuestros últimos clics pero no nos conocen. No tienen ni idea de los sentimientos que despierta aquel libro que nos regaló nuestro padre, de los libros decisivos de aquel verano decisivo, de las obras que nos gustaría dejar a nuestros hijos.

Construir una biblioteca personal basándose en recomendaciones automáticas es absurdo. Se construye con tiempo, criterio y memoria. Por eso cada biblioteca es diferente, única, inimitable e intransferible.

Nuestro historial de navegación no nos representa. No se asoma, ni de lejos, a las intenciones de nuestra alma.

Echa un vistazo a tus estanterías y pregúntate: ¿esta biblioteca cuenta realmente quién soy? Nuestro programa "Construye Una Gran Biblioteca" está pensado para que la respuesta sea SÍ.

Si crees que podría interesarte agenda una llamada sin compromiso y te lo cuento.



LUNES, 31 DE AGOSTO
La biblioteca como ejercicio de libertad

Una biblioteca personal se construye eligiendo libros. Claro que si no fueras tú quien los elige... ¿se podría llamar biblioteca personal?

El mundo no quiere que leas nada mas que los anuncios y el guasap. Y además, cuando lees, siempre hay alguien o algo que quiere decidir por tí qué es lo que debes leer: las novedades editoriales, las listas de superventas, las recomendaciones de los algoritmos, las modas, los intereses ideológicos...

En medio de todo ese ruido una biblioteca personal es un espacio de libertad. En ella conservamos los libros que nos han formado, los autores que forman parte de nuestra vida, las ideas que compartimos y otras ideas, que aunque puedan estar en nuestras antípodas, nos interesa conocer.

Una gran biblioteca es la historia de nuestra atención, el resultado de aquello a lo que hemos decidido dedicar algo de nuestro tiempo y nuestra vida. Por eso es tan difícil transmitir una biblioteca.

Dime la verdad, de esos libros que tienes en casa ¿cuántos son realmente tus libros?

Si crees que podría interesarte nuestro programa agenda una llamada sin compromiso y te lo cuento.

8 de agosto de 2026

No es lo mismo un montón de libros que una biblioteca

Una carta breve, de lunes a viernes, para ayudarte a transformar todos esos montones de libros en una biblioteca personal.


Seguramente conoces esa sensación: compras libros, los acumulas, los cambias de sitio, pero no acabas de sentir que tienes una biblioteca.

Te gusta leer, tienes libros, muchos libros... pero una biblioteca es otra cosa y lo sabes.

Una biblioteca personal se construye con orden, criterio y una idea clara de lo que queremos conservar, leer y transmitir.

Después de muuuchos años trabajando entre libros y conociendo bibliotecas personales, familiares e institucionales he decidido empezar una pequeña carta diaria.

De lunes a viernes enviaré un correo breve con ideas y consejos prácticos sobre:

- cómo ordenar y clasificar los libros

- qué conservar y de qué prescindir

- cómo descubrir qué falta en tu biblioteca

- cómo organizar una biblioteca personal o familiar

- cómo convertir un montón de libros en una biblioteca con personalidad, memoria de tu propia vida y con un futuro planificado.

Estas cartas servirán para ir presentando CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA, un programa de acompañamiento de tres meses cuya primera promoción comenzará el próximo 1 de octubre.

No voy a enviar esta carta diaria a todos mis contactos sino solamente a quienes quieran apuntarse expresamente.

Si deseas recibirla pulsa aquí:


Un cordial saludo,

Javier Garisoain,
El librero de Urroz
Librosconhistoria.es

P.D. Si no te apuntas a esta nueva carta diaria seguirás recibiendo el boletín habitual de Libros con Historia


23 de julio de 2026

Inscríbete en el V Curso de Verano de Urroz Villa del Libro



Alonso Quijano perdió el seso de tanto leer. Tenía un club de lectura de cuyo nombre no quiero acordarme en el que discutía con el cura y el barbero sobre cuál sería el mejor de los caballeros literarios. No fue suficiente. La lectura solitaria pudo más que la conversación y al final se le secó el cerebro. 

Pero ni tanto ni tan calvo. Porque igual de loco -o más- estaba Sancho Panza sin leer ni jota que su amo embebido de legajos. 

Porque la solución está en el justo medio: leer, leer mucho, y conversar, conversar mucho. 

Y más en estos tiempos de la IA, tiempos sanchopancescos en los que hemos inventado un autómata que nos da todas las respuestas porque lo lee todo. Ese es el problema y la amenaza de la Inteligencia Artificial, no que nos vaya a quitar el trabajo, no que piense por nosotros... el problema es que lee por nosotros, que se entrena leyendo, que así es como se hace "inteligente" y que así es como nos embrutecemos cada vez más, con la dopamina de la rápida respuesta. 

Para hablar de todo esto y para luchar -quijotescamente- contra estos molinos de la inhumanidad más inhumana, nacieron los Cursos de Verano de Urroz Villa del Libro. 

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Esta mañana, en la habitual rueda de prensa, hemos presentado a los medios, en Pamplona, el contenido íntegro del V Curso de Verano que organiza la Asociación Urroz Villa del Libro. 

Este año el tema elegido es "Libros y conversación", un asunto que, a priori, parecería servir para hablar de cualquier cosa y que, sin embargo, encauzado a través de cinco mesas redondas va a permitir un acercamiento muy ordenado a la cuestión de forma que no quede ningún aspecto importante sin tratar.

El curso comenzará el jueves 27 de agosto con una mesa dedicada a la historia de las tertulias literarias y la primera jornada se completará con un acercamiento al libro científico y académico, ese que en torno a la universidad y las bibliotecas permite la acumulación y perfeccionamiento del saber.

El viernes estará dedicado a ese momento tan importante en la vida de libros y autores que es la presentación, cuando nacen los libros porque ponen un tema sobre la mesa o porque ofrecen una nueva puerta al mundo de la imaginación. La segunda mesa del día tendrá lugar en el marco del Señorío de Liberri y estará dedicada a esas conversaciones sobre libros que tienen lugar actualmente en internet y las redes sociales.

El sábado será el día más completo y familiar del curso: Mesa redonda sobre clubs de lectura; II Concurso de poesía al aire libre; espectáculo "La pluma y la espada", a cargo del grupo de esgrima histórico Corvus; y, para terminar la fiesta, Arroz en Urroz, a cargo del asador y arrocería Lizarraga.

El domingo, como ya es habitual, Ignacio Lloret presentará un nuevo taller de creación literaria. Solo para valientes que, además de hablar sobre libros quieran hacer hablar a sus propios personajes.

Un curso completo y original para terminar el verano con buen sabor de boca, lejos de pantallas y de noticias.

Apúntate en urrozvilladellibro@gmail.com o en el guasap: 609408204.













15 de julio de 2026

Trasegando libros

No se me ha ocurrido un verbo mejor para definir esta parte del trabajo del librero. Es un término vinícola, y los libros no son líquidos. Lo sé. Pero todo el mundo sabe que los vinos, los libros y los amigos van siempre de la mano. 

Trasegar libros es moverlos con atención, hacerlos fluir con criterio de un montón a otro, de una estantería a una caja. Así es como lo que al principio era un montón informe se llega a convertir en un laberinto organizado. 

A lo largo de mis años de librero he visto libros muy humildes siendo tratados como joyas y otros, vestidos con soberbias encuadernaciones, llenándose de polvo sin que nadie los quiera. Esta tarea de seleccionar a dónde va cada libro es por tanto una responsabilidad peculiar del oficio, mezcla de espíritu comercial, ojo clínico y sesgo emocional o intelectual. 

Cuando recorran ustedes con el dedo o con la vista alguna de mis estanterías, o cuando rebusquen en las cajas de la próxima feria sepan que si un libro está ahí es por algo. Porque el librero, al final, sólo es un casamentero literario que a veces consigue acuerdos de conveniencia entre autores y lectores y otras, más felices, lecturas enamoradas.




24 de junio de 2026

Por qué son mejores los libros antiguos (en general)


La cuestión es que antes había una serie de filtros que ahora ya no existen. Un libro era un milagro, el resultado de un esfuerzo ímprobo. Dar a luz uno nuevo era siempre digno de respeto. Aunque fuera para quemarlo, o prohibirlo, o fusilarlo, porque así de seriamente se trataba el invento. Un libro era una cosa seria, un arma de construcción masiva, un enemigo poderoso o un amigo decisivo. 

Antes de Gutenberg el primer y máximo filtro era el arte de la copia manuscrita. Hacía falta mucho tiempo y muchas ganas para hacerse con una copia. Por eso no se copiaban tonterías. Y los abades y los obispos o los rectores universitarios tenían una selecta colección de "ejemplares", es decir, de libros-modelo de los cuales se copiaba a los sabios con garantía de autenticidad. Al final hemos acabado llamando "ejemplar" a cualquier libraco hermano de cincuenta mil clones. Pero en aquel entonces un ejemplar era algo único, como un cerebro embalsamado. 

Todo cambió en 1455. La posibilidad de tener en la mano decenas, cientos o hasta miles de copias de un libro obligó a construir un entramado de obstáculos formado por: 

. censura previa realizada por un estudioso; 

. parecer, juicio, informe o aprobación de la autoridad religiosa o de la academia; 

. licencia del poder civil; 

. privilegio como "copyright" primitivo, para proteger los derechos del impresor o editor durante un tiempo; 

. tasa, para evitar precios abusivos; 

. fe de erratas, para garantizar la fidelidad al manuscrito original

. las listas de suscriptores, antiguo crowfunding para respaldar una obra importante

. las dedicatorias al mecenas de turno, noble, obispo o sabio que accedía a amparar la tarea del escritor, 

. el índice de la Santa Inquisición... 

Libro que carecía de uno o dos de estos requisitos, libro que amanecía cojo y segundón. 

Con las revoluciones liberales la libertad de imprenta se hizo realidad y de golpe y porrazo -incluyendo los porrazos de los períodos dictatoriales que volvían a introducir cada dos por tres censura previa según el capricho del gobierno- se fueron eliminando todos y casi todos los filtros. 

Quedaron en las sacristías el "nihil obstat" y el "imprimatur" para los libros religiosos. Y el sello editorial y el prestigio del prologuista para los demás. Poco más. 

Ahora mismo la situación permite que sin traba alguna, y por precios irrisorios, se publique toda clase de basura. Cualquier pirado con un poquito de dinero en la cartera puede plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. O, peor aún, hacer que se lo escriba la IA, para consumo de gente sin criterio. 

A toro pasado siempre podrá haber un juez para condenar los casos de plagio, de difamación, de revelación de secretos, de siembra de odios inconfesables... ¿Pero quién nos resarcirá de las malas lecturas? ¿Quién nos indemnizará por el tiempo perdido en la lectura de versos infames? ¿Quién nos devolverá la tranquilidad perdida que nos arrebataron títulos alarmistas? 

De momento la antigüedad, que es un grado, nos garantiza que estamos leyendo cosas escritas por seres humanos acompañados. Por eso y solo por eso siempre será mejor (en general) un libro antiguo. ¿Pero qué pasará con los libros del inmediato futuro? Necesitamos con urgencia gente que nos ayude a separar el trigo de la paja. Necesitamos libreros. 



8 de junio de 2026

Aquellos viejos catálogos


Existió -y en cierto modo existe todavía- un género literario, un tipo de libros, que eran los catálogos de las librerías de viejo. 

Cuando empecé en este negocio, a finales del siglo pasado, aquellos catálogos estaban todavía en su apogeo... sin sospechar que iban a morir en cuestión de meses. Yo hice tres. 

Aquellos libros de libros, cuidados repertorios bibliográficos redactados en el argot bibliófilo (cuarto, media holandesa con puntas, fatigado, o intonso, o con ex-libris del marqués de las Chimbambas y anotaciones marginales humorísticas en páginas 30 y 40, por ejemplo...) llegaban por correo y se leían con avidez y cierta ansiedad porque todos sabían que dejar para mañana un pedido podía suponer perder ¡para siempre! la oportunidad de poseer el libro soñado.

Mis primeros pedidos llegaron cuando pasaba unos días de vacaciones en Granada. Acababa de estrenar un móvil de alcatel que parecía una alpargata y aquel día pensé que me esperaba la vida padre. Imaginen estar en la playa de Salobreña y que alguien te llame para decirte que, por favor, si no es mucha molestia, le venda y envíe cuando pueda no se cuántos libros. 

Luego la cosa no fue para tanto: también los libreros de viejo tenemos después de todo esa sensación de trabajar el doble y ganar la mitad. 

El caso es que subieron los precios de impresión y correo, fuimos arrollados por las circunstancias y se extendió en todo el ecosistema librario la inmediatez democrática y antirromántica del catálogo puntocom.

Ya no es ahora el capricho -o el ojo clínico- del librero quien crea aquella selección maravillosa que ofrecían los catálogos en papel. Ahora es un frío listado, ordenado por precio total o llegado a sus manos por imposición de algún algoritmo sin corazón. 

Sin embargo aún es posible seguir leyendo nuestros catálogos. Escríbanos a correo@librosconhistoria.es indicando sus temas o autores predilectos: le enviaremos un catálogo personalizado en pdf o, incluso, si lo pide educadamente, en papel, por correo, y con un sello de la catedral de Burgos de 50 pesetas.








5 de junio de 2026

Esos libros antiguos del XIX

Hemos recibido recientemente en la librería un importante lote de libros del siglo XIX. Este tipo de libros, aunque hay mucha variedad de temas y estilos entre ellos, son la opción ideal para quien quiera entrar en el coleccionismo de libros antiguos. Mantienen todo el sabor del libro artesano, con sus guardas al agua, su papel de calidad (más a principios de siglo que en la segunda mitad), sus preciosas encuadernaciones en piel... 

Muchos de estos libros tienen su propia historia, sus anotaciones manuscritas centenarias o marcas o dedicatorias. Otros basan su interés en temas ocultos o tan pasados de moda que resultan el colmo de la originalidad. 

Anímense a descubrir esta parte de nuestro fondo librero. ¡¡En los vídeos no podremos enseñarlos todos!!



3 de junio de 2026

AGENDA. PRÓXIMOS EVENTOS EN URROZ VILLA DEL LIBRO

Sábado 20 y domingo 21 de junio. FERIA DEL LIBRO DE VERANO DE URROZ VILLA DEL LIBRO



Sábado 1 de agosto a domingo 23 de agosto. FERIA DEL LIBRO DE SANTANDER


27, 28, 29 y 30 de agosto V CURSO DE VERANO DE URROZ VILLA DEL LIBRO: LIBROS Y CONVERSACIÓN

  • Jueves y viernes: mesas redondas y cenas-veladas literarias

  • Sábado 29: La pluma y la espada, exhibición de esgrima histórico. Comida y tertulia.

  • Domingo 30: taller literario con Ignacio Lloret


2 de junio de 2026

¿Y si tener una buena biblioteca fuera decisivo?

Siempre se ha dicho que una biblioteca en casa es como una despensa, un polvorín, un elemento esencial en caso de asedio. Sin embargo a la hora de hacer sus mochilas de emergencia de 72 horas pocos son los preparacionistas que hablan de incluir libros entre los mecheros y las pastillas potabilizadoras. 

Construir una gran biblioteca pensando en la futura reconstrucción de la humanidad no es para los que escapan sino para los que de algún modo han decidido resistir, en un bunker, en un monasterio, en las cuevas de Qumran o en el rincón más insospechado. Para los que intuyen que esa vieja enciclopedia que nadie quiere ahora, será otra cosa el día que se vaya la luz. 

Nadie sabe a ciencia cierta qué clase de desastres nos depara el futuro. Tal vez consistan no en un derrumbe sino en una decadencia paulatina e imparable. Es posible que la verdad de lo que será esté ya descrita en alguna novela distópica de ciencia ficción. ¿Serán los libros destruidos por el fuego como en Farenheit 451? ¿Habrá agentes dedicados a comprarlos y escanearlos todos antes de destruirlos? Esto ya ha comenzado a pasar, por cierto, con el argumento de alimentar a la insaciable IA. 

Construyamos grandes bibliotecas, vayamos contracorriente, que cada familia tenga la suya, por lo que pueda pasar. Por si al final se demostrara que esta tendencia de delegar en las máquinas el hábito de pensar es lo que nos está quitando las ganas de vivir.   

8 de mayo de 2026

Quiero montar una gran biblioteca ¿cómo empiezo?

Todo esto ha entrado hoy mismo en Libros con Historia


No es lo mismo tener muchos libros que poseer una gran biblioteca. Los libros a granel, los libros sin interés, acumulados por pura decantación, como fósiles en un fondo marino, son como ladrillos, material de construcción. Pero cuando uno sabe leer, aprende a distinguir y acierta con el rumbo la cosa cambia.

¿Hay que tener mucho dinero para construir una gran biblioteca? No. Claro que tenerlo facilita las cosas, pero las mejores bibliotecas se construyen poco a poco, con arte, con amor, buscando las oportunidades. Más importante que tener dinero es tener criterio. Y eso se consigue y perfecciona conforme crece la biblioteca propia. Este es el círculo virtuoso. Lo peor es comprar sin rumbo. Comprar por impulso sólo porque sea barato, o bonito, o famoso.

¿Cuáles son tus criterios a la hora de comprar libros? ¿Cuáles son tus temas, tus aficiones, tus autores, tus obsesiones?

A veces es una pequeña fijación la que da lugar a las mejores bibliotecas. Cualquier punto de vista, hasta el más insólito, puede dar lugar a la más respetable de las colecciones.

Elige una idea clara. Un hilo del que ir tirando.

Algunos ejemplos. Hay quien colecciona ediciones diferentes de títulos memorables: Moby Dick, Lazarillo... Otros prefieren las primeras ediciones, o los libros firmados por el autor, o los procedentes de determinada imprenta, o los originarios de una ciudad concreta. Toda buena biblioteca contiene varias de esas colecciones en las que el número de ejemplares no es lo más importante.

Tampoco es preciso, como venimos diciendo, que sean libros de gran lujo. Libros de bolsillo clásicos o colecciones editoriales abundantes (Austral, Aguilar, BAC, Sopena...), manuales técnicos, autores olvidados, literatura regional y otros grupos semejantes pueden facilitar un inicio modesto y bien orientado.

Y luego están esos ejemplares que son hitos familiares llenos de valor sentimental, primeras lecturas, libros dedicados, heredados, subrayados por un padre, recuerdos de viaje... bibliotecas que son biografías.

Una buena biblioteca es un diálogo constante con conversadores más interesantes y sabios que tú. Recuerda que construir una biblioteca sirve principalmente para conocerse a sí mismo, para reconocer nuestras limitaciones, para ordenar las propias ideas y para conseguir, en definitiva, una de las cosas más valiosas: tener criterio.

Echa un vistazo a nuestro catálogo o pídenos sugerencias, tal vez podamos ayudarte.



20 de abril de 2026

Graham Greene ¿un escritor quijotesco?. Una entrevista a Carlos Villar Flor




El próximo 25 de abril, a las 12:00 h., en el marco de la FERIA DEL LIBRO DE PRIMAVERA DE URROZ VILLA DEL LIBRO, tendremos el placer de recibir a Carlos Villar Flor, autor de "Tras las huellas de Greene", obra que se presenta como un "thriller literario" inspirado en la persona del gran novelista inglés. Es posible que después de leer esta pequeña entrevista tengan ustedes más ganas de venir a escuchar a Carlos Villar. 

¿Quién fue Graham Greene y por qué lo has escogido como guía de tu novela?

Greene (1904-1991) es un autor inglés de alcance mundial, en su tiempo perenne candidato al nobel. Una de sus contribuciones fue acercar el cine a la literatura y viceversa; sus novelas fueron pioneras en adoptar técnicas cinemáticas, y es de los novelistas más adaptados a la pantalla, además de guionista de películas antológicas como El tercer hombre. En España fue uno de los autores ingleses más conocidos y traducidos en la segunda mitad del siglo XX, y aún se reeditan sus obras en la actualidad, por ejemplo, en las recientes ediciones de Libros del Asteroide.

Me gusta cómo plantea conflictos éticos, religiosos y políticos huyendo del maniqueísmo y presentando perspectivas amplias. Es sus obras aborda temas de calado mediante historias que atrapan, llenas de personajes contradictorios, agónicos, que se debaten entre opciones opuestas.


2. Además de novelista, ¿se podría definir su vida como novelesca y quijotesca?

La figura de Graham Greene es fascinante, tanto por el valor de su producción literaria como por sus facetas de espía, de viajero infatigable, explorador, reportero, su personalidad bipolar, sus amoríos, su concepto del catolicismo, etc. Es difícil que la vida supere su ficción, pero no deja de ser apasionante. Además de su presencia en los ambientes literarios, teatrales y cinematográficos, vivió tórridos romances, trabó amistad con líderes políticos y viajó a los lugares más conflictivos… A veces sorprende que viviendo tan intensamente haya sido capaz de producir una bibliografía tan extensa y tan variada: novelas, dramas, poemas, relatos breves, ensayos, crítica de cine, cuentos infantiles, etc.

Fue un gran admirador del Quijote, y en 1982 publicó uno de los mejores homenajes al clásico aparecidos en lengua inglesa, la novela Monseñor Quijote, fruto de sus viajes por España y de su amistad con el sacerdote Leopoldo Durán. Trata de un cura idealista, inocente y un tanto insensato, que entabla amistad con un exalcalde comunista, con quien conversa abiertamente a lo largo de un periplo por rutas castellanas y gallegas. Además de plasmar argumentos y anécdotas surgidos de sus viajes, pretende ser un canto a la amistad por encima de las diferencias ideológicas o religiosas y una recreación de la sociedad española posfranquista.

En lo personal pienso que Greene fue también bastante quijotesco, como demuestran varios episodios de su biografía. Uno de ellos transcurrió mientras escribía Monseñor Quijote: a sus setenta y muchos años se propuso plantar cara a la mafia nicena que hostigaba a una querida amiga, y fruto de sus lanzadas a molinos fue su libro J’Accuse, publicado también en 1982. Le trajo muchos problemas, pero no dudó en emprender esa batalla con todas sus fuerzas.

3. ¿Cómo definirías tú lo quijotesco?

Para mí lo quijotesco es sinónimo de altruista, idealista, desinteresado, la virtud de quien obra por la fuerza de sus convicciones, a pesar de que el ambiente pueda resultar adverso. En mi novela también rindo homenaje al Quijote y a Monseñor Quijote. Además de que hay personajes, situaciones e itinerarios que remedan episodios de ambas, mis dos parejas de protagonistas encarnan modos de ver la vida muy diferentes e incluso contrapuestos, pero aprenden a entenderse y a dialogar. Creo que este es un elemento fundamental de nuestro clásico perenne, y una importante lección ética que deberíamos aprender en esta época en que la política y la sociología nos empuja a la polarización. Frente a esto, conviene recordar con Cervantes que las personas son más importantes que sus ideologías, y que debemos procurar dialogar con los opuestos.


4. ¿Qué podremos aprender los que vayamos a la presentación de tu libro?

En mi novela integro resúmenes de todas las facetas de Greene arriba enumeradas, pues, como contrapunto a la trama policiaca, se entrelazan numerosos flashbacks que reconstruyen un retrato del autor al final de su vida, cuando viajó por España en los setenta y ochenta.
El Greene personaje de mi novela es bastante cercano al Greene real. Su amigo y compañero de viajes, el sacerdote Morán, responde a mi concepto del Durán real, aunque en sus circunstancias personales me he permitido muchas licencias narrativas, empezando por el cambio de nombre.

He utilizado una estructura parecida a la que popularizó Cercas en Soldados de Salamina, en la que se contraponen dos planos: por un lado, el presente narrativo, presidido por la investigación del asesinato que llevan a cabo los dos protagonistas, un policía y un profesor universitario que hace de asesor. Por otro, los fogonazos de flashbacks en los que se reproducen episodios relacionados con los viajes de Greene por España o de la vida anterior del sacerdote Morán. Estos flashbacks de alguna forma se relacionan con la investigación, y aportan claves necesarias para esclarecer el misterio. Otra de las facetas de mi novela se acerca al género cinematográfico del road movie. Así, la investigación de pistas lleva a los protagonistas por diversas localidades: Lontana (trasunto de Logroño), Madrid, Salamanca, Valladolid, León, la montaña cántabra… Este itinerario homenajea a Monseñor Quijote, pues las diferentes peripecias están plagadas de guiños, y también al Quijote y a varios libros y películas. Muchos lectores captarán estas alusiones, pero la trama de misterio y de biografía no se resiente en caso contrario. Tras las huellas de Greene tiene muchas capas, y permite múltiples lecturas, incluso después de que hayamos identificado al culpable del asesinato.