29 de septiembre de 2026

CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA (2). CARTA DIARIA DEL LIBRERO DE URROZ. SEPTIEMBRE DE 2026

MARTES, 1 DE SEPTIEMBRE
Falta un mes para que empiece el programa "Construye una Gran Biblioteca"

Muy buenos días,

Ya sabes que si has llegado hasta aquí es porque estás recibiendo en tu correo-e esta carta diaria dedicada a dar consejos y reflexiones sobre el mundo del libro y más específicamente sobre las bibliotecas personales y familiares.

Cuando empecé con esto lo hice porque estoy cada vez más convencido de que no es lo mismo tener un montón de libros esparcidos por la casa que una biblioteca de esas que da gusto enseñar.

Al principio pensé en lanzar un curso, o incluso en escribir un manual, pero me di cuenta de que 

no sería suficiente. Sin un plan, un acompañamiento de por ejemplo tres meses, y un ritmo razonable, nadie logra corregir sus hábitos. Y resulta que conseguir la biblioteca de tus sueños es cuestión de hábitos.

Por eso el 1 de octubre voy a comenzar el primer programa del mundo dedicado específicamente a la construcción de bibliotecas personales o familiares. Soy librero, pero ahora no quiero que me compres más libros, todo a su tiempo. A lo que te estoy invitando es a unirte a un programa que te va a proporcionar grandes satisfacciones.

Si te unes al programa, te iré guiando paso a paso, a lo largo de tres meses, para analizar tu biblioteca, para definir qué es lo que quieres construir y con qué clase de biblioteca sueñas, para poner en marcha un plan concreto que logrará una transformación visible.

Una biblioteca personal o familiar con orden, sentido y criterio. Eso es lo que tendrás al finalizar el curso. 

AGENDA AHORA UNA LLAMADA CONMIGO Y TE CUENTO LOS DETALLES Y CONDICIONES

Por cierto, estoy preparando una lista de objeciones, dudas y preguntas sobre este programa. ¿Puedes ayudarme a completarla respondiendo a este correo-e? ¿Cuál sería tu duda principal? ¿Cuál crees que podría ser el mayor impedimento para entrar? 

Saludos cordiales y felices lecturas,

Javier Garisoain
El Librero de Urroz


MIÉRCOLES, 2 DE SEPTIEMBRE
¿Conocías la clasificación decimal universal?

Todas las bibliotecas del mundo, desde las de Mesopotamia hasta la de Alejandria tenían y tienen un código de clasificación.

La llamada CDU (Clasificación Decimal Universal) ha reinado durante un siglo en más de 130 países con el afán hiperracionalista de encasillar todos y cada uno de los registros del espíritu humano. Es un sistema que ha demostrado su utilidad en la catalogación de las grandes bibliotecas de cientos de miles o millones de ejemplares. Pero tal como está diseñada es un instrumento desproporcionado para una biblioteca personal o familiar.

Ahora bien, su pauta más básica, sí puede ser útil para poner un poco de orden en nuestros montones de libros. Especialmente si nos anima la idea de estar utilizando el mismo método que la Biblioteca Nacional. Estas son las 9 clases en las que se basa el sistema:

1. Filosofía y Psicología

2. Religión y Teología

3. Ciencias sociales (política, economía, derecho, educación, sociología, etc.)

4. Vacante (actualmente no se utiliza.)

5. Matemáticas y Ciencias naturales

6. Ciencias aplicadas (medicina, tecnología, ingeniería, agricultura, etc.)

7. Arte, Ocio y Deportes

8. Lengua, Lingüística y Literatura

9. Geografía, Biografía e Historia

¿Se parece en algo a la idea de orden que tenías en la cabeza?

​

De esta y otras cosas parecidas, tratará el Programa Construye Una Gran Biblioteca. Tres meses. Doce semanas. Noventa días paso a paso, con orden, para conseguir que tus montones de libros se transformen en una gran biblioteca. ¿Te puede interesar?

Agenda ahora una llamada conmigo (sin compromiso) y te lo cuento.

Javier Garisoain

El Librero de Urroz




JUEVES, 3 DE SEPTIEMBRE
¿Cuántos metros de libros tienes?

Puede parecer algo muy obvio pero si ahora hiciéramos una encuesta a pie de calle preguntando "¿cuántos libros tienes en casa?" serían muy pocas las personas capaces de dar una cifra exacta. Los libros se compran y se leen generalmente uno a uno. Uno a uno se saborean o se descartan o se depositan en algún espacio ya sea estantería, cajón, mesilla o montón. ¿Por qué será que nos cuesta tanto saber cuántos tenemos? 

Sea cual sea el plan que tengas con tus libros mi consejo número uno sería este: cuéntalos. No es lo mismo gestionar cien volúmenes que miles. Luego ya nos preguntaremos qué clase de libros tenemos pero lo primero es saber cuántos. 

Para ello, si tienes pocos o disfrutas con la exactitud, es posible que te venga bien un aparatito llamado contador. Pero si tienes un número considerable cuenta los metros lineales que ocupan los libros y multiplícalo por la media que arrojen dos o tres metros aleatorios. Lógicamente no será lo mismo un metro formado por gruesos manuales de medicina que uno de poesía. 

Sencillamente, no podrás acertar con la estrategia más conveniente para sacar todo el partido a tu proyecto de biblioteca si no partes de la pura realidad. 

P.D. El 1 de octubre comienza el programa Construye una gran biblioteca. Si quieres saber en qué consiste, mira aquí.


Boletín 130: ¿Tienes libros o tienes una biblioteca?

En la clásicas tertulias familiares de sobremesa -este verano ha caído alguna memorable- suele haber dos temas de conversación: las personas y las relaciones entre las personas. Cómo es fulanito y lo que fulanito hizo con no se quiénes. 

Con los libros pasa lo mismo. Recordar la novela del Dr. Frankenstein y su monstruo es interesante, pero relacionar ese libro con las historias del golem, con los robots de Capec o con los cuentos de Asimov es... apasionante. Por esa razón una buena biblioteca no consiste en amontonar libros sino en relacionar unos con otros. Una buena biblioteca no suma libros sino que los multiplica. 

Ahora, mira a tu alrededor. Tienes quinientos, mil... o tres mil libros. Unos en el salón, otros en el despacho, algunos heredados, cajas que no sabes dónde colocar... ¿es eso una biblioteca? 

¿Es una suma o una multiplicación? 

Durante este mes de septiembre voy a hablar bastante de estas cosas, de orden, selección, propósito, catalogación, baldas... porque el 1 de octubre comienzo el programa Construye una gran biblioteca. Si tienes cientos o miles de libros y sospechas que podrías sacarles mucho más partido, permanece atento.




VIERNES, 4 DE SEPTIEMBRE
Bibliotecas ejemplares

Dicen que cuando Walter Scott se decidió a construir su famoso castillo romántico de Abbotsford lo hizo en realidad para proteger su biblioteca. Lo habitual es que primero sea el castillo y luego los libros. En ese caso fue al revés. Scott hizo su fortuna escribiendo. Instaló su biblioteca (y a su familia) en una antigua granja. Y a partir de ahí fue configurando su fantasía neomedieval añadiendo capas de piedra, almenas y torreones para defender en el fondo aquello que más amaba, su familia y sus libros, -o sus libros y su familia, no lo se-. 

Luego cuando vino la crisis económica se vió obligado a seguir escribiendo para evitar que los deudores le hicieran perder aquellas posesiones.

Cada uno tiene su orden vital, sus problemas y sus circunstancias. Lo admirable de Sir Walter es que supo dejar un legado inmaterial en sus obras y otro material y visible con su biblioteca. Aunque murió en 1832 todavía hoy, 194 años después, todavía es posible consultar los 9.000 libros que él compró, coleccionó, manejó y utilizó para escribir. 

Una gran biblioteca, sí señor.



LUNES, 7 DE SEPTIEMBRE
Los libros heredados

Hay dos tipos de libros heredados, los que encajan en nuestra propia biblioteca con facilidad y los que no. Sobre los primeros no hay mucho que decir. Libros de padres, abuelos o antepasados varios, libros que estaban en la casa cuando la compramos que, por lo que sea, nos gustan, nos interesan. O pensamos que en un futuro nos aportarán algo. 

Y después están los otros, esos libros malditos que ahora mismo, al precio que está el metro cuadrado de vivienda, no merecen un hueco en nuestras estanterías. 

Los libreros lo tenemos un poco más fácil. Si a mí no me gusta buscaré a alguien que lo necesite.

Para el resto del mundo esos libros han de estar fuera, apartados: si no los rescata nadie, si no aparece un hijo, un sobrino, un amigo interesado, si no encuentro un librero que me los compre o que admita un canje, esos libros empezarán por calzar un mueble y al final ni eso. Acabarán en el contenedor azul. 

Huyamos de la indecisión, el romanticismo y la falta de realismo, que nos llevan al caos y al síndrome de Diógenes. 

La última decisión dependerá del espacio disponible, en cualquier caso mi recomendación es clara: es imprescindible que exista un corredor de la muerte para esos libros. Tal vez en cajas. Quizás en el trastero, para que un día alguien pueda revisarlos una última vez, antes de que desaparezcan para siempre de nuestra vida.


MARTES, 8 DE SEPTIEMBRE
¿Dónde pongo estos libros?

Cuando hablamos de una biblioteca personal es fácil caer en el estereotipo literario del salón exclusivo o del despacho dedicado a contener libros. 

Si puedes permitirte el lujo de dedicar una habitación de la casa a la custodia de los libros estupendo. Enhorabuena. 

Pero no abandones tu ilusión de construir una gran biblioteca en caso de que no tengas un espacio exclusivo para ello. Una biblioteca familiar podría ser, a pesar de todo, como una pequeña red de minibibliotecas interconectadas. 

He visto bibliotecas en las que el pasillo, los dinteles de las puertas, un rincón de la cocina y hasta el cuarto de baño sirven para recoger y articular determinados fragmentos del conjunto general. No es imprescindible que todos los libros estén juntos. 

Ahora bien ¿cómo saber qué partes van en cada lugar? ¿Cómo dotar a cada apartado de sentido y contenido coherente? A lo mejor para esto, y para ayudarte a tomar ootras muchas decisiones te vendría bien algo de método. 


MIÉRCOLES, 9 DE SEPTIEMBRE
La biblioteca de consulta

¿Cuánto vale esa preciosa enciclopedia que compraron nuestros padres con sacrificio y que ahora mismo es puro material de construcción? Ahora nada, ciertamente, pero cuando se vaya la luz...

Los libros de consulta son la parte más fácil de nuestra biblioteca. Libros que no te presionan -¡léeme, léeme!-, que ocupan su lugar tranquilamente y se acomodan ahí para siempre, pacientes, mostrando su lomo para cuando quieras o necesites. Libros que evidencian tu ignorancia y que, al mismo tiempo, alaban tu perspicacia por haberles hecho un hueco. Algunos de ellos, o muchos de ellos, están sin embargo amenazados por la información avasalladora que ofrece la Nube. ¿Para qué conservar por ejemplo un catálogo de películas si ese mismo listado lo tienes en cualquier momento, a golpe de clic, o sólo con pedírselo a la IA? Tal vez la primera respuesta sea que siempre es más humano y sencillo disponer de los datos en papel. 

Pero además hay otra cuestión. El matiz es que el libro lo tienes. Y lo de la nube... bueno, en España ya vivimos en abril de 2025 un gran apagón que fue una señal. Y en otros países no siempre está todo accesible. Pensamientos conspiranoicos aparte lo cierto es que tener en casa algunos libros básicos de consulta sería de lo más razonable. Libros por si hay un apagón, o una tormenta eléctrica, o vaya usted a saber qué. Libros sobre primeros auxilios, libros de botánica, libros de bricolaje. Esos libros que tanto habría agradecido Crusoe en su isla. Libros que seguramente no harán falta. Pero ¿y si sí?




JUEVES, 10 DE SEPTIEMBRE
BOLETIN 131: ¿Cómo sería la biblioteca que realmente te gustaría tener?

Imagina que estamos ya a finales de diciembre. Todo el mundo hablando de sus propósitos de año nuevo y tú sonriendo porque a esas alturas has cumplido un propósito que tenías pendiente desde hace años. Porque has logrado algo que te parecía imposible, algo que te hacía sufrir y que finalmente has superado. 

Imagina que tienes todos tus libros localizados. Que sabes lo que tienes y lo que no. Imagina que hay un criterio, un plan para el día a día y para el futuro. Que sabes qué hacer con los libros que te sobran y sabes qué libros te faltan. Imagina que encuentras un libro cada vez que lo necesitas. Y que cuando tienes gente en casa te sientes orgulloso de enseñar tu biblioteca. 

Si te gustaría conseguir algo parecido y quieres saber cómo puedo ayudarte durante octubre, noviembre y diciembre agenda una llamada conmigo. Primero te preguntaré por tu biblioteca, y después te explicaré cómo funciona el programa

AGENDA UNA LLAMADA CONMIGO





VIERNES, 11 DE SEPTIEMBRE
¿De qué se compone una biblioteca personal? 

Una biblioteca personal es una extensión de nuestra persona, de nuestro cerebro, alma e inquietudes. Si un día quedáramos sin memoria, amnésicos, bastaría con visitar nuestra propia biblioteca para recordar quiénes somos y qué es lo que nos mantiene vivos. 

Nuestra biblioteca no está llamada a reproducir todos los saberes de la humanidad. No somos el capitán Nemo ni estamos llamados a fundar una civilización. 

Sí, eso de Terencio de que "nada humano me es ajeno" es muy bonito, pero a la hora de la verdad, ser el propietario de una biblioteca personal es permitirse el lujo de ignorar todos aquellos campos del saber que, sencillamente, no nos interesan. Para algo somos un ser social. Yo no tengo libros de astronomía, ni de ornitología, ni de trigonometría, ni de peluquería. Confío en que habrá por ahí otras personas cultivando esos asuntos que no son mis asuntos. 

Por tanto olvidémonos de la CDU a la hora de ordenar nuestra preciosa biblioteca y hagamos -ahora mismo- una lista de nuestros intereses. Visita tu propia biblioteca -o tus desesperantes montones de libros- como si fueras un extraño y trata de adivinar los intereses que ocultan. Esa lista es el verdadero esqueleto de tu biblioteca. Lo que sostiene y ordena todo. 

 



LUNES, 14 DE SEPTIEMBRE
¿Ordenamos por autores o por materias?

Si Julio Verne hubiera escrito un libro de cocina y este entrara en nuestra biblioteca ¿dónde lo pondríamos? 

Los que hemos conocido aquellas viejas maravillosas bibliotecas analógicas sabemos que había dos ficheros a disposición de los usuarios. El de autores y el de materias. Otro día hablaremos de hasta qué punto es necesario en una biblioteca personal o familiar tener ficha de todos los libros. La cuestión es que cuando no existen ni fichas, ni números únicos de referencia, ni signaturas topográficas, el lugar físico que ocupa cada libro es lo más relevante si en algún momento queremos recuperarlo. 

Y aquí está el dilema. ¿Ordenamos por autores o por materias? 

Seguir el criterio del autor no tendría mucho sentido para libros técnicos, de consulta, manuales prácticos... No porque sus autores no hayan puesto todo su corazón al escribirlos sino porque, de alguna manera, todos sabemos que existe un criterio no escrito: las obras que se buscan principalmente por quien las escribió se agrupan por autor; las que se buscan por aquello de lo que tratan se agrupan por materia.

Tener esta idea como guía desde el inicio es fundamental. Luego, cuando un día tengamos que buscar un espacio para Mis recetas escondidas de Camilo José Cela, tendremos un pequeño problema. Mientras tanto la vida sigue. No nos agobiemos. 



MARTES, 15 DE SEPTIEMBRE
La madre del papa era bibliotecaria

Hoy me apetece hacerme eco de esta noticia así que la copio tal cual del portal argentino AICA.ORG:


El papa León XIV visitó este 14 de septiembre la Biblioteca Apostólica Vaticana (...)

Durante su discurso, el Santo Padre definió a la Biblioteca Apostólica como "un corazón", cuya misión combina la conservación del legado histórico con la apertura al diálogo y a la investigación.

León XIV explicó que el latido del corazón se compone de dos movimientos complementarios -sístole y diástole-, una imagen que utilizó para describir la naturaleza de la Biblioteca y del Archivo Apostólico Vaticano.

"La Biblioteca Apostólica también se mantiene viva en la medida en que garantiza su propia sístole y diástole", afirmó.

Al recordar que su madre era bibliotecaria y que la visita coincidía con el día de su cumpleaños, expresó su gratitud al personal de ambas instituciones y destacó que su servicio está orientado al desarrollo y la difusión de la cultura en beneficio de la Iglesia y de toda la humanidad.

Un lugar de silencio que impulsa la búsqueda de la verdad
El Papa sostuvo que una biblioteca no es únicamente un ámbito silencioso, sino un espacio capaz de despertar el deseo de profundizar en la verdad. Como ejemplo evocó la conversión de san Agustín tras escuchar la voz interior "Toma y lee" (Tolle, lege) y abrir la Carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

Dirigiéndose a quienes custodian ese patrimonio, expresó: "Todos ustedes, al preservar, estudiar y poner a disposición de los estudiosos los libros del sucesor de Pedro, ayudan a la Iglesia y a la humanidad a alcanzar la plenitud de sus anhelos".

La sístole y la diástole de la Biblioteca
Al desarrollar la metáfora del corazón, explicó que la sístole representa la necesidad de conservar la Biblioteca como un lugar de intimidad, respeto y cuidado, donde el estudio presencial siga siendo una experiencia insustituible más allá de la digitalización de los fondos.

La diástole, en cambio, expresa la vocación de apertura impulsada en su momento por León XIII, quien dispuso la apertura los Archivos Vaticanos a investigadores e historiadores de todo el mundo y amplió el uso de la Biblioteca.


¿Qué te parece la idea de que tu biblioteca pueda llegar a ser el corazón de tu casa?




MIÉRCOLES, 16 DE SEPTIEMBRE
¿Hace falta catalogar una biblioteca personal?

Los últimos veleros eran más rápidos y eficientes que los primeros barcos de vapor. 

Con la informática pasa lo mismo. Desde que vivimos rodeados de cacharritos electrónicos estamos continuamente expuestos a la tentación de recibir ayudas absurdas. Socorros inútiles que nunca fueron necesarios porque hacer ciertas cosas a mano, como siempre, es mejor se mire como se mire. 

A la hora de ordenar una biblioteca siempre hay gente que nos recomienda aplicaciones, programas... Bases de datos maravillosas en las que podemos introducir todos los datos imaginables de cada libro, la ficha técnica, el ISBN, comentarios y opiniones. Son herramientas tan completas que solamente tienen un problema: no nos dejan tiempo para leer. Nos apartan de lo que -en teoría- era nuestro placer y nuestro descanso, nuestros libros. 

No digo yo que no pueda ser útil un buen trabajo de catalogación en el caso de las bibliotecas muy extensas. Yo mismo fundamento gran parte del trabajo de mi librería en la catalogación informática de libros para poderlos vender por correo. Pero es que es una librería, y ahora mismo tengo un catálogo de unos 24.000 títulos. En el caso de tu biblioteca personal, por favor, si aún no has llegado a los 3.000 libros no te metas en ese berenjenal. 

No hace falta. Disfruta de la contemplación de tus libros. Tócalos, hojéalos, cátalos. Ejercita tu memoria visual, aprende a localizarlos por el lomo, por el color, por el tipo de letra, por el estilo de sus ilustraciones. No te conviertas en enemigo de tus propios libros. Disfrútalos. 



Aún así la regularidad de esos primeros monstruos acabó arrinconando la épica de la navegación eólica. 

Supongo que es una constante histórica. Siempre la novedad balbuceante tiene mejor prensa que la experiencia de los viejos. Y triunfa, hasta que con el tiempo se vuelve antigualla y resulta superada por otra nueva novedad. 


JUEVES, 17 DE SEPTIEMBRE
BOLETIN 132: Tres meses para poner en marcha tu biblioteca

Me dicen que voy contra corriente. Que cómo voy a dedicarme a ayudar a la gente a organizar sus bibliotecas si cada vez que empezamos a leer nos asalta la tentación de mirar el móvil. Si ahora tenemos una máquinas que leen y que piensan por nosotros...

¡Más a mi favor! Es evidente que necesitamos organizar nuestras bibliotecas. Como se preparan las armerías ante un ataque esperado. 

No se trata tan sólo de tener libros. Ni siquiera de disponerlos estéticamente para la foto de instagram. Se trata de tenerlos a punto, en su sitio, para que de verdad puedan hacer el servicio para el que fueron impresos. 

Construye una Gran Biblioteca no es un cursillo grabado. No es una lista de consejos. Es un programa de acompañamiento con un objetivo concreto: transformar tu biblioteca.  

12 semanas

Al principio de cada semana te llegará un cuestionario, un guión para trabajar paso a paso sin teoría, sistemáticamente, sobre tus propios libros y tu propia casa. Yo aportaré un método y una orientación personalizada para que no nos dejemos nada en el tintero. Habrá explicaciones semanales y encuentros de grupo para revisar avances y resolver problemas.

No voy a organizar tu biblioteca. Voy a acompañarte para que tú construyas la tuya.

AGENDA UNA LLAMADA CONMIGO

No tienes que decidir nada durante la llamada. Simplemente es que prefiero explicar el método y atender tus dudas personalmente. 



VIERNES, 18 DE SEPTIEMBRE
Esos libros que prestamos y nunca vuelven *

Quien presta un libro pierde un libro y pierde un amigo. Eso dicen, con amargura, muchos viejos bibliófilos.¿Cómo se podría afrontar el problema? ¿Es preferible aparecer antes como un cascarrabias celoso de sus libros, incapaz de hacer un préstamo, que ser más tarde un amigo rencoroso que no olvida la pérdida -el robo- de su libro querido? 

Para resolver este dilema no existe ninguna fórmula infalible. Lo más elegante, sin duda, es regalar el libro. La generosidad -está demostrado- beneficia más al donante que al receptor. 

Y lo segundo más elegante, si es que de verdad te duele o no puedes hacer ese regalo es decirlo abiertamente: "Mira, lo siento pero este libro no lo puedo prestar. Lo quiero demasiado". Ya está. Nadie se puede ofender por una declaración de amor. 

Para el resto de tus libros, aquellos que realmente no te importaría demasiado perder, el mejor sistema el tener a mano unos tarjetones de color llamativo en los que anotar el nombre y la fecha del préstamo. Tarjetones que se colocan -sin rencor- en el hueco libre y que vistos en conjunto no deben ser vistos como una pérdida sino como extensiones fecundas de tu querida biblioteca. 

Yo no me volvería loco con un control excesivo, programas, alarmas, fechas... Que las bibliotecas públicas lleven un control estricto es lo propio. Pero eso no es para nuestras bibliotecas. Nosotros no disfrutamos controlando nuestros libros sino viendo cómo nos sirven a nosotros, a nuestra familia y a nuestros amigos. 




LUNES, 21 DE SEPTIEMBRE
Faltan 10 días: así será el programa

Por si tienes curiosidad te cuento de forma telegráfica como serán los tres meses de acompañamiento para aquellos que acepten el reto de construir una gran biblioteca ahora, sin esperar más, empezando este próximo 1 de octubre. 

El programa CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA se organizará semana por semana para que de esa forma, poco a poco, paso a paso, vayamos repasando de manera exhaustiva pero tranquila todos los aspectos que convertirán nuestra actual problemática acumulación de libros en una pequeña gran biblioteca digna de admiración. 

Enumero a continuación los temas que trataremos. ¿Te surge alguna duda? ¿Necesitas alguna explicación adicional? Responde a este correo y te lo cuento. 



Semana 1. La biblioteca que quiero tener. Definir punto de partida, propósito, función, misiones, y usuarios.

Semana 2. Radiografía del fondo. Qué hay, cuántos libros, núcleos de libros en la casa, materias dominantes, colecciones, duplicados, cajas... Primeras grandes clasificaciones.

Semana 3. Historia y biografía de la biblioteca. Cómo se formó, herencias, donaciones, compras, capas generacionales, dedicatorias, ex-libris. Diferenciar memoria de utilidad. 
 
Semana 4. Criterios de permanencia y salida con protocolo de selección y descarte. Establecer reglas para saber cuando conservar, trasladar, vender, donar, regalar, reparar, revisar... Duplicados y ediciones superadas. Valor económico y afectivo. Zona de cuarentena.

Semana 5. Arquitectura de materias. Diseñar una clasificación útil: materias, submaterias, autores, géneros, épocas, colecciones... Ejercicios de clasificación.  

Semana 6. La biblioteca repartida por la casa. Definir y elegir los espacios adecuados para la biblioteca central, los satélites de uso y depósito. Crear zonas accesibles para niños y visitantes.

Semana 7. Orden físico y señalización. Sistema para encontrar y devolver. Orden. Rótulos, números y códigos. Formatos especiales. Previsión. Sección piloto.  

Semana 8. Catálogo suficiente. Elección de herramientas, campos, métodos de alta o registro.

Semana 9. Lagunas y plan de adquisiciones. Líneas de colección. Autores ausentes. Libros básicos, deseables o caprichos. Lista de deseos. Presupuesto y espacio. 

Semana 10. Conservación, mantenimiento y seguridad. Protección, enemigos de los libros, ejemplares frágiles,  consejos básicos. Sistema de préstamos. 

Semana 11. La biblioteca viva. Creando hábitos y rituales de lectura. La zona de novedades y redescubrimientos. Itinerarios formativos. Libros y conversación. 

Semana 12. Continuidad y legado. Revisión general del proyecto. Manual doméstico de la biblioteca. Definir responsables. Esbozar destinos futuros.



El programa incluye todo esto:

- Una sesión inicial individual de diagnóstico, de una hora de duración aproximadamente.

- Doce lecciones o guías semanales breves, centradas en una decisión práctica.

- Una reunión telemática colectiva semanal para dudas y revisión de casos.

- Dos revisiones individuales durante el proceso.

- Canal directo para consultas entre sesiones.

- Plantillas descargables y fichas de trabajo.

- Sesión final individual con evaluación, plan de continuidad y presentación de resultados.




MARTES, 22 DE SEPTIEMBRE
Los huecos de una biblioteca


Cosas que se oyen en la librería: «Ya no tengo sitio para más libros». ¡Pues algo tendrás que hacer! Y la mala noticia es que no solamente necesitas espacio para tus libros presentes sino para alojar a tus queridos y sorprendentes libros futuros. 

Una biblioteca sin huecos es como una vida sin ilusiones ni esperanzas. A lo mejor eres de esos raros lectores que tienen un plan lector perfectamente estructurado, pero lo normal es no tener ni idea de lo que vas a leer en los próximos años. Por eso tienes que preparar un espacio. 

Puedes reservarlo fácilmente con "pongos", esos objetos que cuando los ves fuera de sitio te preguntas "¿dónde lo pongo?". Gatitos de porcelana, sujetalibros cervantinos, figuritas heroicas, recuerdos de la playa... Cualquier cosa sirve mientras se espera al libro que ha de venir. 

En cuanto a esa falta de sitio en realidad lo que quieres decir es que no lo tienes ahora tal como está organizada tu biblioteca ¿no? Existen mil formas de "hacer sitio" si se pone un poco de empeño e imaginación: doble fila, baldas altas, reorganización, expurgos y donaciones. Todo menos rendirse. Mientras hay vida hay esperanza. 



MIÉRCOLES, 23 DE SEPTIEMBRE
Los libros antiguos son muy caros

Cosas que se oyen en la libreria: «Los libros antiguos son muy caros». Bueno, bueno. No tanto. A día de hoy muchísimos libros antiguos, viejos, usados se pueden comprar por 10 o por 20 euros. Incluso algunos por menos. ¿Eso es caro? 

Hoy he llenado el depósito de mi pequeño automóvil-vampiro y me ha costado 90 euros. ¿No es eso más caro? Además es que la gasolina se quemará en unos días y los libros espero que duren algo más. Cualquier cosa -fumar, por ejemplo- es más costoso que tener una gran biblioteca. 

Naturalmente que existen libros caros y carísimos, ediciones numeradas de lujo, manuscritos, incunables, primeras ediciones... Pero lo más antiguo no es siempre lo más caro. 

En fin, que no hace falta ser rico para rodearse de la belleza, la sabiduría y el placer que aportan los viejos libros. (Y tampoco para seguir el programa que comenzaremos el 1 de octubre). 


JUEVES, 24 DE SEPTIEMBRE
BOLETIN 133: El 1 de octubre empezamos *

Queda una semana para que comience el programa CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA  así que permíteme un recordatorio muy concreto sobre cuál es nuestro problema. Y me incluyo. 

Tenemos muchos libros, sí, libros buenos, que han ido entrando en casa con sentido, con cariño, algunos. Otros no tanto. Pero son muchos, sí. Y resulta que a veces pasa que no encuentro los libros cuando los necesito. Son tantos libros que se me han extendido por toda la casa. Y ya no se exactamente qué quiero conservar. 

Llevo años sufriendo con este desorden y diciéndome: mañana empiezo. Otro día haré algo... Mientras tanto me gustaría construir una biblioteca familiar, también por mis hijos, porque sé que les vendría muy bien para su formación. O simplemente lo que pasa es que tengo una biblioteca en casa pero no me representa, no es la que yo quiero.

Si te sucede algo de esto este programa está pensado para tí.  

Comienza el 1 de octubre. Termina el 31 de diciembre y yo voy a acompañar durante todo el proceso a quienes quieran apuntarse.

El programa lo puse por aquí anteayer. Pero me lo puedes volver a pedir, sin problema. 

QUIERO HABLAR CON EL LIBRERO DE URROZ

Agenda una conversación conmigo. Me cuentas cómo es tu biblioteca y qué te gustaría conseguir. Yo te explico el programa, cómo vamos a trabajar y las condiciones. Después decides tranquilamente si te interesa. 


VIERNES, 25 DE SEPTIEMBRE
"No compro más libros..."

Frases que se oyen en la librería: «No compro más libros hasta que lea los que tengo». 
Me vas a decir que claro, que como soy librero y vendo libros, quiero atiborrar las casas de libros inútiles. Y no, sinceramente, eso no es justo. 

Yo lo que creo es que tener en casa libros sin leer no puede convertirse en un listado de tareas pendientes porque, para empezar, no existe ninguna obligación de leerlos todos. 

Una biblioteca es además un conjunto de posibilidades, libros que tal vez un día leerás enteros, otros que hojearás o consultarás, libros que empezarás y abandonarás después de haber aprendido algo, libros que quizás nunca abras pero cuya sola existencia te ha hecho crecer, porque al menos te ha enseñado que no lo sabes todo. 

Tener un libro en la zona de espera no te obliga. No te deja en deuda. Los libros no piden nada, no reprochan. Y sin embargo enriquecen verdaderamente el conjunto. Creces con todos ellos cada vez que aprendes a decir que no a unos para decir sí a otros. Recibes de ellos más de lo que crees, aunque no te sientes a leerlos, simplemente cuando los miras, los abres y los catas. Porque en definitiva, los libros, no se hicieron solamente para leer. Tampoco la plata es sólo para comprar.


 

LUNES, 28 DE SEPTIEMBRE
"Ya vendré con más tiempo"

Cosas que se oyen en la librería: «Ya vendré con más tiempo». ¿Y si ese momento no llegara nunca?

El momento en el que has venido con tiempo es ahora. 

No se cuál es el motivo, pero hay algo en nuestra cabeza que nos hace pensar que mañana, la semana que viene o cuando un día tengamos menos trabajo podremos detenernos tranquilamente a mirar libros. En la librería... o tal vez en nuestra propia casa. 

Ese pensamiento es muy poco realista y no debería engañarnos. La vida tiende a no dejar tiempo disponible así que si en algún momento entras en una librería, o si te decides a curiosear en el catálogo de librosconhistoria.es, (o si te entran ganas de poner en orden tu propia biblioteca) no dejes pasar la ocasión. El tiempo que tienes aquí y ahora es el que necesitabas para dedicar a esto que tanto te gusta. 
 
Para visitar librerías tú sabrás cómo te organizas. Pero si se te ha pasado alguna vez por la cabeza la idea de tener una biblioteca como Dios manda, que sepas que quedan tres días para que empecemos el Programa Construye Una Gran Biblioteca. Todavía estás a tiempo de inscribirte. 


MARTES, 29 DE SEPTIEMBRE
¿Para quién es y para quién no el programa CONSTRUYE UNA GRAN BIBLIOTECA?

Este jueves comienza la primera edición de Construye una Gran Biblioteca. Si has estado leyendo estos correos y pensando «algún día tengo que hacer algo con mis libros», este puede ser el momento.
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«Construye una Gran Biblioteca» es un programa de acompañamiento de tres meses destinado a personas, familias e instituciones que poseen libros —o desean reunirlos— pero todavía no cuentan con una biblioteca coherente, ordenada, viva y verdaderamente útil.
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La propuesta no consiste simplemente en colocar libros por tamaños, comprar estanterías o elaborar un catálogo. Su finalidad es ayudar a transformar una acumulación de volúmenes en una biblioteca con sentido: una selección que refleje una historia, unas necesidades, unos intereses y un proyecto de vida.
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El programa combina diagnóstico, formación, decisiones prácticas y acompañamiento personal. Durante noventa días, el participante define la misión de su biblioteca, inventaría lo que tiene, ordena el espacio, establece criterios de selección y descarte, identifica lagunas, crea un plan de adquisiciones, implanta un sistema sencillo de catalogación y diseña rutinas para que la biblioteca siga creciendo sin volver al caos.
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No se venden estanterías ni se ofrece una mera asesoría decorativa. Se enseña a pensar la biblioteca, a tomar decisiones sobre ella y a convertirla en una obra personal o familiar que pueda durar generaciones.
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¿A quién se dirige este programa?
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Biblioteca personal
Lectores con cientos o miles de libros acumulados durante años.
Necesidad: dar unidad y criterio a la colección y convertirla en instrumento de lectura, estudio y memoria.
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Biblioteca familiar
Libros de adultos y niños repartidos por varias habitaciones y generaciones.
Necesidad: Crear un patrimonio común sin borrar los espacios y gustos personales.
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Biblioteca heredada
Familia que recibe una colección y no sabe qué conservar, repartir, vender o donar.
Necesidad: Valorar el conjunto, preservar su historia y tomar decisiones sin precipitación.
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Biblioteca de nueva creación
Persona que desea empezar bien y evitar compras arbitrarias.
Necesidad: Diseñar una biblioteca básica, equilibrada y acorde con sus intereses.
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Biblioteca profesional
Despacho, consulta, estudio, asociación o fundación con fondo especializado.
Necesidad: Ordenar la consulta, detectar lagunas y facilitar el uso por varias personas.
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Biblioteca institucional
Hotel, casa rural, colegio, residencia, parroquia, club o entidad cultural.
Necesidad: Definir público, función, selección, imagen y sistema de renovación.
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¿Y para quién NO es este programa?
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  • No es un curso de biblioteconomía, aunque utiliza algunos principios de ella.
  • Tampoco está pensado para quien solo busca una decoración de estanterías por colores, una tasación pericial completa o un servicio de mudanza y colocación física masiva.
  • Es un acompañamiento para quien desea implicarse personalmente en la construcción de su biblioteca.

Todavía estás a tiempo de entrar.

Si quieres saber en qué consiste, mira aquí.​




MIÉRCOLES, 30 DE SEPTIEMBRE
«Cuando me jubile tendré tiempo para leer»

Cosas que se oyen en la librería: «Cuando me jubile tendré tiempo para leer». 

O no. 

Porque la vida no es lo que planificamos sino lo que sucede mientras planificamos. 

El otro día ya dije algo sobre aquella frase de "ya vendré con más tiempo". Esta otra es prima hermana. Porque, vamos a ver, ¿para qué leemos?

Sí, claro, existen la lectura pasatiempo, la lectura aprendizaje, la lectura ejercicio, la lectura motivadora... Puede que exista algún tipo de lectura especialmente recomendado para los jubilados, no estoy seguro. Lo que sí sé es que las lecturas más provechosas no son las que te cuentan cómo han vivido otros sino las que te cuentan cómo podrías vivir tú mismo. 

Por eso leer, como jugar a la lotería, es algo que debe hacerse preferentemente en la juventud. 

Si leer forma parte de la vida que queremos tener ¿por qué aplazarlo?

Y hablando de aplazar... Mañana comenzamos con el programa Construye una Gran Biblioteca. Bueno, mañana será la introducción y la primera semana será del 5 al 11 de octubre. Aún estás a tiempo de engancharte...

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Por cierto, esto es para los primeros suscriptores de esta carta diaria, creo que a ellos nos les llegó este audio con mis CINCO CRITERIOS PARA COMPRAR BIEN LIBROS ANTIGUOS, VIEJOS O USADOS. 
 


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